¡BIENVENIDOS!

Este es un espacio en el que nunca sabrás que vas a encontrar, dibujos, textos, bastante humor y alguna otra cosa. La idea es que te agrade... si no te agrada lo lamento, eso ya no es problema mío. Suerte. Todo el material que se publica está debidamente registrado.




sábado, 26 de febrero de 2011

EL HOMBRE DE LA MIL CARAS


Abro la sección El Hombre de las Mil caras (en realidad es siempre la misma foto) con esta en la que era activista por los derechos de los zurdos en la década del 70'

miércoles, 23 de febrero de 2011

DE LA SERIE "OBJETOS FLOTANTES"


Esto fue elaborado en paint y photoscape... y la verdad, no se que sea pero se ve bién

jueves, 17 de febrero de 2011

VOLÁTILES

ALGUNAS COSAS

Los tangos que no aprendí a silbar
Las veredas por donde anduve
Desparramando el vino y la vida
Los rincones que no encontré para llorar
El mazo de la baraja, los vasos sucios.
Las gansadas que insisto en llamar poesía
Los parches mal cosidos que cruzan
De arriba a abajo mi alma
La billetera que perdí con el amor adentro
En una cuneta de Malvin, bajo una sudestada.
Las razones que me faltaron para escribirte
El coraje que nunca tuve (que no tengo)
Las esperanzas empeñadas
en un escaparate de calle Colonia
La tarde que fuimos al cementerio inglés, el sabor a fresa de tu boca
La eterna colección de boletos en el fondo de los bolsillos
Nuestros ojos… intercambiando heridas

lunes, 14 de febrero de 2011

CORAZÓN VISTO POR SU CARA ANTERIOR- Prosa XXXVI


El aire se había muerto
en los caminos, en el polvo, en los almanaques de las fondas, en el silencio apilado sobre las tumbas.
Su cadáver transparente yacía tirado a lo largo de la tarde atravesado en el tiempo, llenando las puertas de angustia, abriendo bahías de escombros en las almas, desangrando la esperanza de los relojes.
Se había muerto en las esquinas y los muelles, en la mirada de los parroquianos, en el pecho de Dios, el aire se había muerto. Lo vimos derrumbarse como un árbol, arrastrando al caer la luz, las guirnaldas, la risa y los carnavales, la alegría, los septiembres, las promesas.
Lo vimos caer sobre las plazas como una mortaja, como un granizo...y no supimos qué hacer con toda esa muerte, todo ese dolor desparramado por los techos... no supimos dónde enterrarlo